Lalo García pinta una imagen que conoce desde niño: la Virgen de Guadalupe. “No creo que pase un día sin que yo la tenga presente”, afirma.
Aunque la ha pintado más de una docena de veces, Lalo dice que ninguna obra se parece a la anterior. “Técnicamente, quizá no sea perfecta lo que uno le pone como artista”, asegura.
“Cada pintura nace de un sentimiento distinto… de un momento diferente en su vida”, agrega. “Es una devoción a la cual continúo agradeciéndole ya como artista. Entonces es parte de mi vida”
